El club de zona norte recibió una clausura administrativa tras una fiesta de carnaval. Mientras el municipio exige el cumplimiento de requisitos técnicos, la institución reclama una revisión normativa para obtener una habilitación definitiva.
El Rowing Club de la ciudad de Santa Fe se encuentra bajo una clausura administrativa dispuesta por la Municipalidad, tras detectarse la realización de una fiesta sin la habilitación correspondiente dentro de sus instalaciones. La medida, sin embargo, no ha interrumpido las actividades deportivas y sociales para sus socios.
El operativo municipal se originó el 15 de marzo pasado a raíz de una denuncia por ruidos molestos en el predio de avenida Colombres 1798. Según el acta labrada, en el lugar se desarrollaba una celebración en la que se comercializaban bebidas alcohólicas y no había personal de seguridad, por lo que se procedió a clausurar el lugar administrativamente.
La intervención puso en evidencia una situación de fondo: el club, de carácter centenario, no cuenta con una habilitación municipal definitiva. Según los registros, solo ha obtenido permisos provisorios en dos oportunidades. Una inspección técnica posterior, realizada el 7 de abril, detalló una serie de observaciones que la institución debe subsanar, principalmente relacionadas con dispositivos de seguridad eléctrica y construcciones en áreas de ribera.
Desde el Rowing Club, a través de un comunicado en sus redes, explicaron que la problemática de las habilitaciones afecta a varias instituciones de la costa. La entidad, que cuenta con unos 2.800 socios activos, recibió el apoyo de la Unión de Clubes de la Costa y acordaron solicitar a las autoridades una revisión de las normativas vigentes. El objetivo es establecer un marco regulatorio estable que contemple las particularidades de la ribera y supere el actual sistema de habilitaciones provisorias.
Mientras tanto, la faja de clausura permanece visible en el ingreso al predio, en una señal del conflicto administrativo que aún no encuentra resolución.
