Afiliados de la obra social para jubilados en la ciudad reportan demoras en la entrega de insumos y problemas con proveedores privados, en un contexto de conflicto salarial con los médicos de cabecera.
La cobertura de medicamentos, la entrega de elementos de ortopedia como sillas de ruedas, y el acceso a especialidades como odontología, oftalmología y psicología presentan demoras y obstáculos para los afiliados de PAMI en Rosario, según testimonios recogidos. La situación se desarrolla en paralelo a un conflicto laboral con los médicos de cabecera, quienes realizaron un paro de 72 horas a nivel nacional.
Los profesionales, nucleados en la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (Appamia), rechazan la fijación de honorarios en $2.100 por consulta establecida por resolución oficial, que califican como un recorte salarial. En Rosario, se realizaron manifestaciones de protesta en la sede local y en el Policlínico PAMI 1.
«Cambió la forma de entrega de pañales, no llegan las sillas de ruedas, ni nada de lo que es ortopedia: bastones, colchones antiescaras, etc», expresó una trabajadora de la obra social que prefirió mantener su identidad en reserva. También señaló que especialidades tercerizadas a prestadores privados a veces no otorgan turnos, atribuyendo la situación a demoras en los pagos.
Otra problemática mencionada es la de jubilados que, a la espera de una vacante en geriátricos, permanecen internados en hospitales por períodos prolongados. Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en PAMI Rosario, se cuestionó la gestión actual de la obra social.
PAMI, con 5.7 millones de afiliados, es la obra social más grande de América Latina. La centralización de decisiones en la sede de Buenos Aires y las condiciones laborales del personal, donde predominan contratos temporales, son otros puntos señalados como problemáticos por los trabajadores consultados.
