El gobierno provincial, junto al sector agroexportador, impulsa un modelo de administración vial para accesos a puertos. La iniciativa busca reemplazar peajes y tasas municipales con un sistema único de cobro, aunque genera tensiones con intendentes.
El gobierno de Santa Fe, en conjunto con el sector agroexportador, prepara un modelo para administrar y mantener las rutas de acceso a los puertos. El gobernador Maximiliano Pullaro solicitó a sus ministros que, antes de cerrar el esquema, acuerden con los intendentes, lo que constituye la principal traba política para el proyecto.
El diseño, que se viene trabajando desde hace dos años, contempla un fideicomiso público-privado para gestionar el mantenimiento de rutas y accesos estratégicos. Participarían la provincia, las Bolsas de Comercio de Rosario y Santa Fe, cerealeras, transportistas y municipios. A diferencia del fideicomiso de la autopista Rosario-Santa Fe, este sería administrado por un ente no estatal con gobernanza mixta, sin concesionarios.
Desde el ministerio de Economía, Desarrollo Productivo y Obras Públicas señalaron que el modelo aún no está cerrado, pero cuenta con la adhesión del establishment. La Cámara de Puertos Privados Comerciales y la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) son actores clave en la iniciativa.
El esquema propone un sistema único de cobro que reemplazaría a los peajes y tasas municipales actuales para camiones, con un mecanismo de coparticipación para las localidades a cambio de que no cobren nada por fuera. “La plata no entra al Estado sino a la ruta”, explicó el secretario de Cooperación, Cristian Cunha.
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, advirtió que por la zona transitan dos millones de camiones por año, algunos de doce provincias, y que sin mantenimiento las rutas se deterioran en cinco años. La recaudación quedaría blindada de la intervención estatal directa, destinándose exclusivamente a la preservación de los caminos.
La provincia reclama además que la Nación ceda la ruta A012 para sumarla al esquema. Mientras tanto, los municipios portuarios, desde Arroyo Seco hasta Timbúes, cobran una tasa por camión para compensar el impacto vial, fondos que algunos intendentes no quieren perder. Carlos De Grandis (Puerto San Martín) y Antonio Fiorenza (Timbúes) son los más reacios al cambio.
