Berta Carranza, hija de una de las víctimas de los hechos narrados en «Operación Masacre», se presenta como querellante y espera que el proceso judicial permita contar «la historia completa».
El Tribunal Oral de San Martín elevó a juicio la causa que investiga los fusilamientos ocurridos en José León Suárez en junio de 1956, durante la dictadura de Pedro Eugenio Aramburu. Estos hechos, documentados por el periodista Rodolfo Walsh en su obra «Operación Masacre», permanecieron impunes durante casi setenta años.
Entre las víctimas se encontraba Nicolás Carranza, militante de la Unión Ferroviaria, cuya hija Berta es ahora una de las querellantes en el proceso. «De mi padre no tengo recuerdos propios, los recuerdos que te puedo contar son lo que me contaron a mí», relató Berta Carranza en una entrevista. Militante peronista, destaca la militancia social y gremial de su padre.
La querellante expresó su esperanza de que el juicio permita que estos hechos sean reconocidos como crímenes de lesa humanidad y se incorporen a la historia oficial. «Que se lo declare un crimen de lesa humanidad nos va a dar la posibilidad de que esta historia sea contada en los libros también, que se tenga que estudiar esta parte de la historia», afirmó.
Berta Carranza también se refirió a la sensación de abandono que sintieron las familias de las víctimas durante décadas. «Durante muchos años pensábamos en hacer un juicio para que los culpables paguen. El tema es que nosotros no estuvimos acompañados por el Partido Justicialista ni por el movimiento», señaló. Fue recién al conformar una comisión de familiares que lograron impulsar la causa, la cual tuvo un avance significativo en 2023.
El juicio se presenta como una oportunidad para revisar un capítulo trágico de la historia argentina y honrar la memoria de quienes, según la perspectiva de los querellantes, defendían la democracia y el estado de derecho.
