El eco de la violenta muerte de Gian Mastrocola parece lejos de apagarse en el sur de Rosario. En apenas media hora, la policía reportó este martes dos nuevos ataques contra distintos domicilios en la zona cercana a la escena del crimen del bebé baleado en una barbería.
En primer lugar, los Bomberos Zapadores apagaron un incendio intencional en Bacle al 6500. Se trata de la misma vivienda que a la madrugada había sido el blanco de un ataque a tiros con amenazas al primo de uno de los imputados por el homicidio del último jueves en el barrio Roque Sáenz Peña.
Unos minutos después, agentes del Comando Radioeléctrico recibieron aviso sobre una balacera en un almacén ubicado a dos cuadras del inmueble. En este caso sólo se registraron daños materiales, ya que el local estaba cerrado.
Tres ataques en veinte horas tras el crimen de Gian
El primer reporte de policial indica que alguien prendió fuego la casa donde horas antes habían dejado una nota intimidatoria que apuntaba contra Alejandro V. por el homicidio del niño de 15 meses. Su primo Alan se encuentra bajo prisión preventiva como coautor del crimen del bebé de 15 meses.
Los bomberos sofocaron las llamas alrededor de las 19 y confirmaron que no había ninguna persona herida. En ese momento, la vivienda parecía deshabitada. Después del operativo, adentro podían verse un par de cascos de motos y cuatro sillas, entre otras pertenencias.
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Si bien no se pudo establecer de inmediato la causa del siniestro, la policía encontró un bidón con combustible a pocos metros de la propiedad. De esta manera se instaló la hipótesis de un segundo ataque relacionado con la muerte del niño baleado mientras estaba en brazos de su papá.
Alrededor de las 19.30, la Central de Emergencias 911 recibió una nueva denuncia por disparos en el barrio Roque Sáenz Peña. A partir de este aviso, agentes del Comando Radioeléctrico comenzaron a investigar un ataque a tiros contra un negocio en la esquina de Bacle y Patricios, unos 200 metros al norte del domicilio antes mencionado.
Un almacén baleado en la zona sur
El almacén Don José estaba cerrado cuando los policías llegaron al local ubicado sobre la ochava noroeste. En las persianas quedaron las marcas del impacto de dos proyectiles y no había personas lesionadas en las inmediaciones.
Durante el procedimiento, los investigadores secuestraron tres vainas servidas que habían quedado tiradas en la calle. En ese momento, los agentes contaban con una descripción de los autores del ataque, pero el operativo concluyó sin arrestos.
De acuerdo a la denuncia inicial, dos hombres vestidos de rojo se acercaron a la esquina y uno de ellos abrió fuego contra el negocio. Después de los disparos escaparon hacia el oeste por Patricios a bordo de una motocicleta Rowser negra.
Tras el aviso sobre las detonaciones, los agentes no pudieron hablar con los propietarios del comercio. Mientras tanto, la evidencia hallada frente al almacén quedó a disposición de la Justicia provincial para continuar la investigación.
