La mannequen de alta moda Jimena Buttiglengo, quien ha sido tapa de revista varias veces y ha desarrollado una prolífica carrera profesional tanto en la Argentina como en los grandes pasarelas del mundo, vive un drama muy doloroso y por el que han pasado otras mujeres también famosas: en sus redes sociales, acusó a su ex marido de haber «secuestrado» a sus hijos.
En su cuenta de Instagram, donde las siguen 172.000 personas, se presenta como «artista» y confiesa, en inglés, que «la creatividad es mi súper poder», Jimena Butiglengo subió una serie de fotos de sus hijos y la acompañó con un texto muy fuerte.
«Mis hijos se fueron felices de vacaciones, ilusionados» arrancó el pequeño pero contundente texto que redactó al borde de la desesperación. «Ahora -agregó en el mismo tono- están secuestrados en París, por su padre y la familia» denunció. Finalmente acusó a todos ellos de que «no me dejan hablarles y les cambiaron el look». La publicación hizo ruido de inmediato, pero no fue la única.
En otra, sobre un mail enviado por su ex esposo, el fotógrafo franco-italiano Willy Rizzo, también en inglés escribió «¿Y ahora tengo que ver a mis hijos a través de la policía?». Desesperada y sin entender la situación que está viviendo, más abajo puso «Secuestras a los niños y ahora vengo a visitarlos ¿y me dices esto?». La gente se volcói masivamente a apoyar su pedido de restitución.
EL TERRIBLE DRAMA DE LA MODELO JIMENA BUTTIGLENGO: ACUSA A SU EX MARIDO DE SECUESTRAR A LOS HIJOS
Jimena Buttiglengo sobresalió rápidamente del resto de sus colegas por su belleza, su don para la elegancia y el caminar, y por su «luminosidad» cuando sonreía. A diferencia de muchas de sus colegas, no hizo una carrera muy mediática sino que optó por el perfil bajo. Prefirió el sacrificio y el camino largo, esforzado y dificultoso, al atajo de las cámaras de televisión y las declaraciones rimbombantes y explosivas.
Mientraas edificaba una sólida posición como modelo internacional, entabló una relación Willy Rizzo y con el tuvo dos hijos, los mellizos Lynda y Willy. Ahora está enfrascada en una guerra sin cuartel con su ex marido, a quien directamente acusa de tener secuestrados a los chicos en París, la capital de Francia. Al final, debajo de la alfombra roja se esconde mucha mugre.
