Tras la audiencia judicial del adolescente imputado por el ataque, la investigación se centra en su actividad en redes sociales. El edificio escolar continúa como escena del crimen.
La ciudad de San Cristóbal tuvo este viernes una jornada de definiciones judiciales tras el ataque ocurrido el lunes pasado en la Escuela Normal N° 40. Los fiscales a cargo del caso brindaron detalles sobre la audiencia de atribución de cargos al adolescente de 15 años, imputado por la muerte de Ian Cabrera (13) y las lesiones a otros ocho alumnos.
El juez dispuso reserva sobre las medidas de resguardo para el joven, quien participó de la audiencia de manera virtual desde un centro en la ciudad de Santa Fe. Esta modalidad fue cuestionada por el fiscal Regional Carlos Vottero, quien consideró fundamental la presencia física del imputado para la reflexión sobre sus actos.
La fiscalía confirmó que el ataque no fue azaroso y que existen indicios de planificación. La investigación ahora se focaliza en el análisis de la actividad del adolescente en redes sociales y comunidades virtuales cerradas. «Se trata de comunidades cerradas con mecanismos para ocultar identidades», explicó el fiscal Luis Schiappa Pietra, señalando que el objetivo es determinar si hubo otras personas involucradas en el entorno digital del tirador.
Mientras avanzan los peritajes en dispositivos electrónicos, el edificio de la escuela N° 40 permanecerá cerrado, ya que continúa siendo considerado la escena del crimen. El fiscal Mauricio Spinoza confirmó que las pertenencias de los alumnos siguen en el lugar. El Ministerio de Educación deberá definir cómo continuará el ciclo lectivo, pero la Fiscalía mantendrá el edificio clausurado hasta que se completen todas las pericias pendientes.
