Una familia residente en Roldán requiere ayuda para remover una colmena alojada en una pared de su casa, tras sufrir incidentes con picaduras que requirieron atención médica.
Una familia que reside en la localidad de Roldán, cerca del límite con Funes, solicitó ayuda para resolver la presencia de una colmena de abejas alojada en una de las paredes de su vivienda. La situación se agravó el pasado domingo cuando algunos integrantes, que son alérgicos a las picaduras, sufrieron un incidente y debieron recibir atención médica en el dispensario municipal de Funes.
Los afectados, que alquilan la propiedad desde 2023, indicaron que al mudarse notaron huecos en las paredes y fueron informados de un problema previo con abejas. Sin embargo, la presencia de los insectos persistió y se intensificó. «Entre las 15 y las 20 nos invaden y son muy agresivas, a punto de que nos tenemos que ir o quedarnos encerrados», explicó Avril Moreira, una de las integrantes de la familia, en declaraciones a La Capital.
El episodio más grave ocurrió cuando dos familiares alérgicos y una mascota se vieron sorprendidos por una gran cantidad de abejas ingresando a la casa. Ante la emergencia, se refugiaron en un automóvil mientras realizaban llamadas a bomberos, policía y la Secretaría de Medioambiente de Roldán, sin obtener una solución inmediata. Finalmente, acudieron al centro de salud donde recibieron antihistamínicos.
Los intentos por sellar los huecos con silicona y la consulta a apicultores no han dado resultado. Los especialistas que visitaron el lugar sugirieron que se trataría de una colmena de gran tamaño dentro de la pared y, durante una inspección en el techo, también sufrieron picaduras. La familia estima que la colonia supera los 200 insectos y manifiesta preocupación por el riesgo que representa, incluso para personas no alérgicas.
«La casa estaba inhabitable», afirmó Moreira, quien detalló que la agresividad de las abejas parece aumentar con las altas temperaturas. La familia continúa buscando una solución definitiva para poder habitar su hogar con normalidad.
