La misión de la NASA, que lleva a bordo el microsatélite desarrollado por la CONAE, ya superó los 70.000 kilómetros de la Tierra. La tripulación avanza en su compleja trayectoria orbital mientras se confirma el funcionamiento de la tecnología nacional en el espacio profundo.
La nave Orión de la misión Artemis II de la NASA transita su segundo día de vuelo en una trayectoria que no es directa hacia la Luna. Según explicó la agencia espacial, los astronautas orbitarán la Tierra en dos oportunidades antes de iniciar un recorrido especial en forma de «ocho» que los llevará alrededor de la cara oculta del satélite natural y de regreso a casa. La misión tiene una duración prevista de aproximadamente diez días.
Mientras tanto, se confirmó un hito para la tecnología espacial argentina. El microsatélite Atenea, desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y lanzado como parte de esta misión, ya estableció comunicación exitosa con las estaciones terrenas en Córdoba y Tierra del Fuego. El primer contacto se registró pocos segundos después de su liberación, a más de 40.000 kilómetros de distancia, y horas más tarde logró sostener la comunicación desde unos 70.000 kilómetros, cumpliendo así uno de sus objetivos clave: demostrar la capacidad de comunicación a gran distancia con infraestructura nacional.
Por otro lado, la NASA informó que la tripulación, compuesta por cuatro astronautas, completó con éxito la maniobra de elevación del perigeo, encendiendo el motor principal de su módulo de servicio durante 43 segundos. Esta operación colocó a la nave en una órbita terrestre alta y estable, alineada con su ruta hacia la Luna.
En el ámbito de la vida a bordo, la agencia espacial compartió que la tripulación comenzó su segundo día escuchando música y fue sorprendida con la presencia de «Rise», un pequeño peluche que servirá como indicador de gravedad cero durante el viaje. El objeto flotante está inspirado en el icónico amanecer terrestre fotografiado durante la misión Apolo 8.
