Hernán Boveri, un reconocido profesional del Hospital Italiano, fue apartado de sus funciones tras ser imputado en una causa que investiga faltantes de fármacos críticos.
Hernán Boveri es uno de los anestesiólogos imputados en la causa que investiga el desvío de drogas críticas como propofol y fentanilo, sustancias que habrían sido utilizadas en reuniones conocidas como Propo Fest. El caso cobró mayor relevancia tras la muerte de su colega Alejandro Zalazar, en cuyo domicilio se hallaron fármacos pertenecientes al circuito interno del hospital.
Boveri, egresado con diploma de honor de la Universidad de Buenos Aires (UBA), se desempeñaba como subdirector de la carrera de médicos especialistas y supervisor docente de residentes en el Hospital Italiano, cargo que ocupaba desde 2015. Dentro de la comunidad médica, era reconocido como experto en la técnica de Anestesia Total Intravenosa (TIVA) y participaba activamente en programas educativos internacionales.
La situación judicial se inició tras una denuncia del Hospital Italiano por faltantes de insumos, detectados mediante filmaciones. El magistrado Javier Sánchez Sarmiento imputó a Boveri por administración fraudulenta, lo que derivó en su apartamiento preventivo de las funciones clínicas y académicas.
