Tras un verano tranquilo, los mosquitos volvieron a aparecer en parques y paseos de la ciudad, impulsados por la humedad y las lluvias recientes. Desde el municipio aseguran que se trata de especies inofensivas, diferentes al Aedes aegypti.
Tras un verano tranquilo, los mosquitos resurgieron en Santa Fe propiciados por altos porcentajes de humedad y las precipitaciones de los últimos días, pero desde el municipio aseguran que no es una razón para preocuparse. La especie de insectos presente en parques y paseos en nada se asemeja al Aedes aegypti, que transmite los virus de dengue, zika y chikungunya y prácticamente brilló por su ausencia en la región.
Desde la Secretaría de Salud Pública municipal manifestaron optimismo y satisfacción por la ausencia de casos de dengue, luego de temporadas con picos exponenciales por la gran magnitud de los contagios. Lo mismo expresaron desde la cartera sanitaria provincial, puesto que el único caso confirmado hasta la semana epidemiológica 16 (marzo) fue «importado» y la persona afectada residía en el departamento San Cristóbal, con evolución favorable.
En declaraciones a La Capital, el titular de la Dirección de Control de Vectores del municipio, Carlos Tasinato, destacó que «éste fue un año más tranquilo». Y evaluó: «La proliferación se puede haber intensificado producto de las lluvias y la humedad, que son dos aditamentos coincidentes con el ciclo del mosquito». No obstante, el experto en plagas urbanas solicitó llevar tranquilidad a la población al asegurar que la clase de mosquitos presente en espacios abiertos no son los transmisores de dengue, zika y chikungunya, es decir el Aedes aegypti.
«Pudo haber repuntado en forma local, pero no es algo generalizado, en algunos parques hay y por eso se hacen intervenciones muy focalizadas», sostuvo Tasinato en alusión a las recorridas que suele hacer la cuadrilla del área municipal para llevar a cabo fumigaciones preventivas. «Los mosquitos que surgieron ahora son culex y charquero, ya que Aedes casi ni apareció; desde ese punto de vista eso es importante», valoró el especialista.
El charquero es un mosquito claro que posee una raya en el abdomen que lo atraviesa de lado a lado y su reaparición obedece a la formación de cuerpos de agua, producto de las precipitaciones registradas hace diez días. El municipio intensifica la campaña de fumigación para combatir la aparición de mosquitos. Este insecto tiene una acción crepuscular, es decir que abunda con la caída del sol, mientras que el Aedes aegypti es más bien diurno e intradoméstico.
«Este mosquito tiene características más bien rurales o de parques y espacios abiertos, ya que no tiene mucho que hacer en la ciudad pese a estas circunstancias ocasionales», describió Tasinato. El ciclo de nacimiento del charquero es de diez días hasta que llega a la adultez, y su ciclo vital puede extenderse por espacio de 30 días como máximo.
«Es un mosquito de inundación, porque la hembra pone sus huevos en sustrato húmedo. Si ese cuerpo de agua permanece como tal, le da tiempo a desarrollarse, por eso lo deseable sería que los cuerpos de agua se infiltren, suba la temperatura y baje la humedad para que su vida sea lo más breve posible. Es el mosquito típicamente argentino predominante en la Pampa, a diferencia del culex que está en todo el mundo», describieron.
A diferencia del mosquito vector del dengue, zika y chikungunya, la variante de mosquitos culex no transmite enfermedades, pero tiene como característica principal irrumpir en poco tiempo y en gran número. Esta explosión poblacional es típica en el complejo del culex pipiens y culex quinquefasciatus, que es de mayor difusión mundial, y obviamente Santa Fe no es la excepción.
«Son mosquitos que, a diferencia del Aedes aegypti, ponen sus huevos sobre la superficie y en grupos, con lo cual nacen todos de golpe», describió. El ciclo de maduración del mosquito dura entre 7 y 10 días y un adulto puede llegar a vivir hasta un mes en el caso de las hembras, que perduran más tiempo. «Todo proceso biológico se acelera con las altas temperaturas y se aletarga en las bajas», resumió.
Las estrategias de prevención se basan en la intensificación de controles focales en espacios verdes con insecticidas de bajo impacto ambiental y sin residualidad. Las mismas se llevan a cabo en todos los distritos, al tiempo que recomiendan a los vecinos desarrollar prácticas de autocuidado familiar. La técnica que se utiliza desde el municipio incluye un insecticida del grupo químico piretroide, de bajo impacto ambiental y sin residualidad.
Cabe destacar que estas acciones se suman a los trabajos de mantenimiento urbano que la Municipalidad realiza en toda la ciudad: corte de yuyos, desmalezado, control y erradicación de baldíos, tareas de zanjeo e higiene urbana. En cuanto a la disminución de casos de dengue, Tasinato acotó: «Se hicieron trabajos de concientización a partir del brote importante».
