La coalición gobernante en Santa Fe, Unidos, impulsa una reforma electoral para el primer semestre del año, con el objetivo de evitar tensiones preelectorales. El peronismo ya presentó su propio proyecto, y se espera un debate con diversos actores políticos.
En Unidos, la coalición gobernante en Santa Fe, calientan motores de cara al inminente debate legislativo sobre los cambios en la normativa que regula los comicios en la provincia. El objetivo es materializar en el primer semestre del año una reforma electoral, buscando blindar ese debate técnico de las tensiones propias de un proceso que comenzará formalmente en 2027.
“La idea es tener aprobada la iniciativa antes del receso legislativo de julio”, deslizaron a La Capital entre las filas del oficialismo. Una vez que se aprueben leyes pendientes, sobre todo ligadas a la reciente reforma constitucional, arrancará la fase de diálogo con diversos actores políticos de la provincia.
En el peronismo, a principios de abril, el bloque de senadores provinciales presentó un proyecto de Código Electoral que apunta a agrupar en un único cuerpo legal las normas que regulan el sistema de votación. La iniciativa impulsa la continuidad de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso) y no modifica la boleta única de papel (BUP). Propone un piso del 5 por ciento del padrón en los comicios generales para ingresar al reparto de bancas, y fija como fecha para las generales el cuarto domingo de junio, reduciendo los plazos de campaña.
En el oficialismo tampoco asoma la intención de prescindir de las Paso. Unidos elaborará un proyecto propio signado por el consenso interno, como ocurrió con la reforma constitucional. En la Casa Gris minimizaron el riesgo de que la controversia por la reforma electoral nacional, con eliminación de las Paso incluida, se cuele en el debate santafesino. “El objetivo es sumar a todos los actores políticos a la discusión para definir una nueva ley electoral con impronta racional”, concluyeron.
