El jefe de Gabinete expuso ante la Cámara de Diputados en un clima de alta tensión política, con momentos de fervor oficialista y fuertes críticas de la oposición.
El marco era imponente para un informe de gestión, con la presencia del presidente Javier Milei, su hermana Karina y el Gabinete completo. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, expuso durante su discurso ante la Cámara de Diputados, antes de enfrentar un interrogatorio de la oposición.
Durante su intervención, Adorni recibió alabanzas y aplausos de los funcionarios ubicados en el palco central y en los balcones. Javier y Karina Milei colocaron estratégicamente detrás suyo a los ministros que consideran más relevantes: Luis Caputo (Economía), Sandra Pettovello (Capital Humano) y Pablo Quirno (Cancillería). En el palco de la derecha, la jefa del bloque de senadores, Patricia Bullrich, y el asesor Santiago Caputo se mezclaron con ministros como Diego Santilli (Interior) y Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado). Durante buena parte del informe, Bullrich y Caputo se dedicaron a mirar el celular y hacer comentarios cómplices.
Cuando Adorni explicó su crecimiento patrimonial, Caputo ya no estaba en el recinto. Bullrich escuchó con gesto adusto pero no aplaudió, a diferencia de los Milei. “No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia”, afirmó Adorni, mientras la militancia en las galerías coreaba su nombre.
El diputado nacional de Unión por la Patria, Aldo Leiva, generó un momento de tensión al acercarse con un cartel que decía: “Preguntas simples!! Las propiedades? Los viajes? Los números? Libra?”. Los diputados libertarios Nicolás Mayoraz y Lilia Lemoine intervinieron para que Leiva se alejara. Luego, Leiva mostró una segunda pancarta: “Todo muy claro…menos las explicaciones”, mientras hacía el gesto del 3% a Karina Milei.
Otro cruce se produjo cuando Adorni se refirió a la situación en Gaza. Los diputados del Frente de Izquierda, encabezados por Myriam Bregman, le gritaron “cómplices del genocidio palestino”. Milei respondió con gestos y besos, lo que fue interpretado por los libertarios como una “doma a los kukas”.
En un momento más distendido, el diputado Esteban Paulón (Provincias Unidas) ingresó al recinto con una máquina de pochoclos y ofreció paquetes a sus colegas, en alusión a la previa de la sesión.
