El Índice de Precios al Consumidor para los trabajadores registró su nivel más alto desde 2024, con una variación interanual del 31,5%. Educación y transporte fueron los rubros con mayores incrementos.
La inflación de los trabajadores se aceleró en marzo y marcó una suba del 3,3%, el nivel más alto desde 2024, según el último informe del Instituto de Estadística de los Trabajadores (IET) de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) y el Centro para la Concertación y el Desarrollo (CCD). La variación interanual llegó al 31,5%, con una acumulación del 9% en el primer trimestre del año.
El informe señala que este dato indica una aceleración respecto a los meses anteriores, reflejando un contexto inflacionario creciente desde octubre. El incremento de marzo estuvo impulsado mayormente por componentes estacionales y regulados.
La división que más subió fue “educación” (8,6%) debido al inicio del ciclo lectivo, seguida por “transporte” (5,7%), traccionado por alzas en naftas y colectivos. También se destacaron “prendas de vestir y calzado” (3,6%) por el cambio de temporada, y “vivienda” (3,5%) por el aumento en electricidad. En “alimentos y bebidas no alcohólicas”, el incremento fue del 3,2%, con una subida notable en carnes (6,3%), mientras frutas y verduras mostraron bajas.
El informe llega en la previa a la publicación del dato oficial de inflación. Este martes 14 de abril el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) publicará el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo.
En el análisis de los resultados, el coordinador general del IET, Fabián Amico, señaló que varios factores están tras la aceleración de la inflación en marzo. «Por el lado de alimentos, está el problema de la carne, vinculado al precio de exportación para China, y el traslado gradual del tipo de cambio a precios. Otro factor crucial es el aumento de los precios regulados, como electricidad, transporte y educación, debido a la baja de subsidios», explicó.
Por otra parte, en el informe se indicó que la inflación de marzo afectó más a los hogares de menores ingresos. Fue más alta entre desocupados (3,6%) y asalariados no registrados (3,4%), y más baja entre jubilados (3,1%). También se observó una clara diferencia por ingresos: el decil 2 experimentó una inflación del 3,57%, frente al 3,01% del decil 10. Esto se debe a que los rubros que más aumentaron —electricidad, transporte público y alimentos— tienen un mayor peso en las canastas de los hogares más pobres.
En una perspectiva más amplia, la inflación interanual muestra diferencias más acotadas entre grupos sociales, con el decil 1 registrando la inflación más alta (31,7%) y el decil 10 la más baja (31,3%). En términos de divisiones, “vivienda” lideró las subas del último año (38,6%), seguida de “bienes y servicios varios” (38%) y “transporte” (37,5%).
