El gobierno de Santa Fe analiza el impacto de la disminución en los ingresos durante el primer trimestre, mientras busca mantener la estabilidad fiscal y las obras programadas.
El gobierno provincial ha manifestado preocupación por la caída en la recaudación, especialmente en los fondos por coparticipación federal. Los datos correspondientes al primer trimestre del año muestran una disminución del 7,4% en términos reales en comparación con el mismo período del año anterior, una tendencia que se replica en la mayoría de las provincias.
El ministro de Economía de Santa Fe, Pablo Olivares, señaló que, si bien la provincia mantiene un superávit leve gracias a la eficiencia lograda en los últimos dos años, la persistencia de esta dinámica podría generar complicaciones futuras. «Si esta caída de coparticipación y recaudación se convierte en regularidad y no revierte en ningún momento, sería necio pretender que las finanzas públicas no van a tener inconvenientes», afirmó el funcionario.
Según el análisis oficial, la principal causa de esta merma es el bajo nivel de actividad económica. Sectores clave como la industria, el comercio y la construcción no logran una recuperación significativa. Además, se suman factores como la morosidad fiscal y una retracción en el pago del IVA por parte de importadores.
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) informó que las transferencias automáticas del gobierno nacional a las provincias bajaron un 4,3% real. En el caso de Santa Fe, estas transferencias cayeron un 6% en marzo y un 7,4% en el trimestre.
Frente a este escenario, la administración provincial asegura tener controlado el ritmo de inversión para los próximos meses gracias al financiamiento obtenido, pero reconoce que la situación impone una «presión inevitable» que deberá ser gestionada.
