La diputada provincial Amalia Granata mantiene un perfil activo en la Legislatura y en redes sociales. Su estilo y posicionamiento generan debate sobre su influencia y proyección política de cara a futuros procesos electorales.
La diputada provincial Amalia Granata continúa siendo una figura de amplia repercusión en el ámbito político de Santa Fe. Recientemente, a través de sus redes sociales, convocó a un nuevo reclamo policial dirigido al gobernador Maximiliano Pullaro, una acción que reactivó el debate político en la provincia.
Granata, quien asumió su banca en 2019 y finalizará su mandato en 2027, cuenta con un partido político y una fundación, elementos que se consideran claves para sus aspiraciones electorales. Se especula sobre una posible reelección como diputada provincial, una candidatura al Senado Nacional o, en un escenario más complejo, a la gobernación.
Su método de acción se caracteriza por interpelaciones frecuentes en la Legislatura, con planteos que generan tanto debate como controversia. Se posiciona como una voz opositora dentro del escenario provincial, diferenciándose por un discurso que busca, según sus dichos, «destapar la hipocresía y las contradicciones de la política».
La diputada sostiene su influencia en una base significativa de seguidores en plataformas digitales como Instagram, X (ex-Twitter) y Facebook. Desde allí ha denunciado lo que considera un silenciamiento por parte de algunos medios tradicionales.
Respecto a su actividad legislativa, Granata defiende su trabajo en la Cámara de Diputados, aunque su residencia mayoritaria en la ciudad de Buenos Aires ha sido cuestionada por colegas, quienes señalan una menor inmersión en las cuestiones cotidianas de Santa Fe.
En el plano ideológico, ha manifestado posturas críticas hacia el feminismo cultural, el movimiento «woke», el kirchnerismo y lo que denomina «la casta». Si bien mantuvo una relación pública con el presidente Javier Milei, en los últimos tiempos se ha distanciado de su figura, criticando abiertamente algunas de sus actitudes.
Durante el proceso de reforma constitucional en Santa Fe, Granata fue una voz crítica, argumentando que el procedimiento estaba «viciado» desde su origen. Su bloque legislativo también evidenció diferencias internas durante este proceso.
Con un estilo confrontativo, la diputada ha dirigido duras críticas tanto al gobernador Pullaro, a quien en ocasiones ha llamado «monarca», como al senador Felipe Michlig, con quien mantiene una rivalidad política visible. A sus 45 años, Granata es una de las figuras más jóvenes y mediáticas de la política santafesina actual.
