La fiscalía incorporó conversaciones privadas como prueba en la causa que investiga presuntas maniobras irregulares en la ANDIS. Solicitó ampliar indagatorias a más personas y la inhibición de bienes.
La fiscalía a cargo de la causa en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) incorporó como prueba nuevos audios de conversaciones privadas. En uno de ellos, se escucha la frase «hay que cerrar filas», pronunciada antes de que estallara el caso. Los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez consideran este material clave para reconstruir los vínculos y el funcionamiento de una presunta trama de contratos bajo sospecha.
Los audios, según la investigación, incluyen referencias a varias personas, entre ellas el ex titular del organismo Diego Spagnuolo, y detalles sobre la organización de pagos. En uno de los mensajes, atribuido a Claudio Kahn, gerente de la Ortopedia Alemana, se menciona: «Lo tengo preparado todo en pesos, si lo vas a querer en verde voy a tener que ir a una cueva».
Con estos elementos, los fiscales pidieron ampliar las indagatorias de Spagnuolo, Miguel Ángel Calvete y otras 27 personas. La hipótesis es que existía una estructura coordinada entre funcionarios y empresarios para direccionar contrataciones dentro del organismo estatal.
La investigación se centra en maniobras realizadas entre diciembre de 2023 y octubre de 2025 en la compra de insumos médicos de alto costo. Según la fiscalía, el esquema habría implicado más de 75 mil millones de pesos, con adjudicaciones direccionadas, sobreprecios y acuerdos previos.
Entre los nuevos convocados a indagatoria figuran Emilio César Olguín, Evangelina Ileana García, Claudio Alejandro Kahn y otros empresarios y exfuncionarios. Hasta el momento, hay 19 personas procesadas. Spagnuolo ya fue indagado y procesado por cohecho, fraude al Estado y negociaciones incompatibles.
La fiscalía también solicitó la inhibición de bienes de personas físicas y jurídicas vinculadas al caso para evitar movimientos de activos. En su dictamen, el fiscal Picardi sostuvo que la ANDIS funcionó como «una verdadera ventanilla administrada discrecionalmente». La causa, que lleva siete meses, sigue en etapa de recolección de pruebas.
