El magistrado David Lisandrello rechazó un reclamo basado en normas inexistentes, atribuido al uso de herramientas como ChatGPT, y cursó un informe al Colegio de Abogados de Rosario para su análisis.
El Juez Civil y Comercial de Villa Constitución, David Lisandrello, dictó una resolución en la que cuestionó el uso «acrítico» de herramientas de inteligencia artificial, como ChatGPT o Gemini, en la elaboración de escritos judiciales. La medida se tomó luego de que el magistrado detectara que un abogado había presentado un reclamo fundamentado en plazos y normas que no existen en el Código Procesal de Santa Fe.
En su resolución, Lisandrello explicó que los modelos de IA «no nativos para cuestiones jurídicas» suelen presentar «comprobadas alucinaciones», es decir, inventan respuestas que suenan lógicas pero carecen de sustento legal. El juez señaló que el escrito presentado tenía una alta probabilidad de ser producto de una IA mal utilizada, por su estilo gramatical y la construcción de las frases.
«No se trata de una simple deficiencia argumental, sino de la introducción en el proceso de una premisa normativa inexistente», afirmó el magistrado. Esto, según su criterio, desplaza indebidamente el eje del debate y obliga a las partes y al tribunal a pronunciarse sobre construcciones sin anclaje jurídico, generando trámites innecesarios.
Lisandrello aclaró que no cuestiona la herramienta en sí, sino que recuerda que su uso no puede implicar el abandono del control que debe preceder a todo acto jurídico procesal. Por ello, ordenó comunicar la decisión a la Delegación del Colegio de Abogados de Villa Constitución y, a través de ella, al Directorio del Colegio de Abogados de Rosario, para que los institutos, comisiones y el Tribunal de Ética tomen conocimiento de esta problemática.
Este caso se suma a otro resuelto en agosto de 2025 por la Cámara de Apelaciones de Rosario, donde el juez Oscar Puccinelli confirmó un fallo pero incluyó una advertencia formal a un abogado por citar jurisprudencia inexistente, generada también mediante IA. En esa oportunidad, el profesional involucrado reconoció el error y se retractó, argumentando que actuó de buena fe.
La presidenta del Instituto de Inteligencia Artificial Aplicado al Derecho en Rosario, Claudia Guardia, opinó que se trata de un fallo «muy controvertido» en cuanto a sus efectos, y destacó que el caso es peculiar porque el error no modificó el resultado favorable del proceso para el abogado.
