Newell’s y un empate agónico que debe transformarse en punto de partida para el nuevo ciclo

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Luego del traspié inicial en Córdoba, este Newell’s que están todavía moldeando los técnicos Orsi y Gómez, precisaba poder construir una primera señal confiable. Necesitaba un mojón creíble, sustentable en el tiempo. Perceptible desde adentro y desde afuera. Y hasta ahora no había logrado forjar una performance para poder empezar una nueva historia en esta etapa del club del Parque. Y sin lucir, solo por la forma de desarrollo del partido y la obtención de la igualdad, pudo construir ese gesto basal determinante. Más desde lo anímico, que desde lo futbolístico.

El empate 1 a 1 ante Independiente en el Coloso, con gol de Ávalos a los 33 del primer tiempo, y de Hoyos ya sobre la hora, por la segunda fecha del Apertura, representó más que una parda. Es la necesaria plataforma de partida que tanto se estaba esperando para empezar a enterrar los traumas y los malos recuerdos del pasado reciente. Ahora se abre un nuevo camino, si se aprovecha este envión y el aplauso de la gente en el Coloso.

Con Boca en el horizonte inmediato, ya que debe visitarlo este domingo, los márgenes de crédito y acción aparecieron producto de este paso forjado desde el coraje.

Era el primer duelo de local, ante su gente, con nuevo dibujo táctico con cuatro atrás, con cuatro cambios en relación al debut (uno de último momento, con Goitea por la lesión de Salomón mientras entraba en calor, con Rodrigo Herrera, Gómez Mattar y Cóccaro desde el inicio, por Cabrera, Reggiardo y Hoyos) el equipo rojinegro consiguió elevar ese mojón fundacional desde lo emocional.

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Malcorra, hizo su partido

Con Malcorra de arranque en el rival, alguien que amargó más de una vez a la parcialidad rojinegra, el duelo comenzó intenso y desprolijo. Con Goitea a la izquierda de Salcedo y Gómez Mattar conformando el doble cinco con Rodrigo Herrera y Cóccaro como único hombre de punta.

Los primeros minutos eran más de piernas fuertes que de ideas. De a poco, por la derecha, empezó a mostrar el camino pero en ese momento eran solo insinuaciones, no pasaban de ese estadío.

La visita, cada vez que tenía un córner o una pelota parada a disposición, aparecía Malcorra y hacía de las suyas para que los hinchas se enfurecieran con su accionar. Eso merodeó todo el partido.

A los 12, un cabezazo de Cóccaro tras un córner enviado por Acuña pasó muy cerca del vertical izquierdo. El Zorrro empezaba a mostrar una de sus virtudes. También, apelaba a su oficio y hacía lo posible para aguantarla en ataque y generar espacios a sus espaldas.

A los 23 minutos, el exleproso Fernández Cedrés a la salida de un córner remató desde lejos y la pelota besó el travesaño.

El árbitro no manejaba bien los tiempos ni las exigencias que planteaba y demandaba el partido. En un duelo de bajo vuelo, muy cortado y con muy poco para destacar, a los 33 minutos, después de un tiro de Abaldo desde la izquierda que sacó con esfuerzo Arias, Ávalos -que no había entrado en juego- le sacó oro al rebote y abrió la cuenta para la visita en su única llegada clara.

Los cambios de la dupla

Fue otro golpe duro para el equipo de la dupla. En el complemento ingresaron Núñez y Russo por Acuña y Luciano, mientras todo transcurría entre errores y malas decisiones.

A los 10 minutos, un robo en una avivada de Cóccaro, terminó en un disparo sin puntería de Gómez Mattar. Luego Luciano Herrera tuvo un remate cruzado que se fue muy cerca. Fue la más clara para Newell’s, que empujaba sin ideas pero con determinación.

Con García y Hoyos, Newell’s trató de buscar la igualdad con más énfasis. Rodrigo Herrera casi toca al gol tras un tiro libre. De a poco, el reloj empezaba a transformarse en testigo y enemigo en el tramo final.

Pero Newell’s no se dio por perdido y siguió luchando, buscó y tuvo premio con el gol de Hoyos, ya sobre el tiempo reglamentario, que fue una merecida retribución por el esfuerzo colectivo.

Así, Newell’s, que esta vez no merecía otro golpe tan duro, pudo conseguir el aire que necesita para que esta fase inicial del campeonato empiece a generar señales a favor y así lograr la dosis de confianza y convencimiento que acompañe a toda etapa de este tipo. Logró al menos un punto y el horizonte empieza a abrirse a tiempo.

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