El gobierno nacional abrió los sobres de la Etapa II-B de la Red Federal de Concesiones, que incluye corredores estratégicos para la provincia de Santa Fe. El esquema será con inversión privada, sin subsidios nacionales y con repago a través de peajes.
El gobierno nacional abrió los sobres que se presentaron para la licitación de la Etapa II-B de la Red Federal de Concesiones. Fueron en total 17 oferentes que se postularon para la construcción, explotación, administración y mantenimiento de estos corredores viales, que abarcan cinco rutas nacionales en Santa Fe, entre ellas la Circunvalación de Rosario, un segmento importante de la autopista a Buenos Aires y la ruta nacional 33.
En total se licitará la concesión de más de 2.500 kilómetros de ruta divididos en cuatro conexiones: el tramo Mediterráneo, el Puntano, el Portuario Sur y el Portuario Norte, en lo que se denomina la etapa II-B. Estas licitaciones completan la etapa II-A, licitada en enero pasado y que tendrá su apertura de sobres el 27 de febrero.
Santa Fe se ve beneficiada con este plan de obras en cinco rutas nacionales: la avenida Circunvalación, la ruta nacional 33 y la autopista Rosario-Buenos Aires, en el tramo Portuario Norte; la ruta nacional 8 en el tramo Puntano; y la ruta nacional 7 en el tramo Mediterráneo. Además, el plan de obras abarca al tramo Portuario Sur, que contempla la autopista a Buenos Aires dentro de la provincia vecina, es decir, indirectamente también serán obras para los santafesinos que utilizan esta traza.
Según detalló Vialidad Nacional, las ofertas se presentaron en dos sobres: por un lado, con los aspectos y documentos relativos a la calidad de los oferentes y, por otro, la oferta económica, es decir, la tarifa de peaje que propone cobrar. En este sentido, Vialidad Nacional será la encargada de supervisar el cumplimiento de los contratos y aseguró que las futuras obras no contemplan subsidios nacionales.
Las licitaciones en marcha tendrán un plazo de 20 años, con la opción de extenderlo a 30 años. Este nuevo esquema marca la puesta en marcha de un paradigma claro: la inversión del Estado es nula, ya que en el nuevo esquema que presenta la administración del presidente Javier Milei, el concesionario privado realiza la inversión y recibe la retribución cobrando un peaje a los autos, camiones y demás vehículos que transitan la ruta.
Al presentar la licitación, el gobierno nacional explicó que el desarrollo de la Red Federal de Concesiones se dio luego de crearse “las condiciones para que los capitales privados puedan invertir en la operación y mantenimiento de estas trazas nacionales y, de esta manera, reducir los gastos que esto genera al Tesoro nacional”.
El impacto en la región será mayúsculo, ya que a lo ya adjudicado (ruta nacional 174 del puente Rosario-Victoria a la concesionaria Conexión Alto Delta) se sumará un conector vital para el desarrollo productivo y logístico del área metropolitana: la llegada de la autopista desde Capital Federal y la ruta nacional 33 hasta el centro de la provincia de Buenos Aires.
En esta línea, Vialidad Nacional remarcó que este sistema “no contará con ningún subsidio por parte del sector público, que hasta el momento realizaba aportes para sostener un esquema de concesión deficitario y que no brindaba beneficios reales para los usuarios”.
Según el pliego licitatorio, se repararán los casi 30 kilómetros de la avenida Circunvalación desde el barrio La Florida hasta el cruce con avenida Belgrano. También habrá trabajos sobre la ruta nacional 9 entre el kilómetro 237,09 y el 287,42, es decir, poco más de 50 kilómetros de extensión que va desde el límite con la provincia de Buenos Aires y el empalme con la avenida de Circunvalación en Rosario. Por otro lado, la autopista a Buenos Aires será reparada de punta a punta.
Hace más de un año, La Capital dio cuenta del estado de la autopista a Buenos Aires. La conexión más importante del país, incluidos sus accesos a las distintas localidades, se deteriora progresivamente y en el territorio de Santa Fe los inconvenientes se dan casi a diario. Intendentes y presidentes comunales se quejaron del estado de la autopista, que recién ahora inicia un proceso para tener una empresa a cargo.
Al ser parte del Tramo Portuario Norte, la ruta nacional 33, uno de los puntos más críticos y de constantes reclamos, también será reparada. El sector en cuestión comienza en Cabín 9 y llega hasta Rufino, en el extremo suroeste de la provincia. Como en el resto de las conexiones que integran este tramo, el concesionario que se haga de la licitación tendrá obras iniciales de puesta en valor y obras de rehabilitación, con la salvedad de que el tramo de la 33 que une Rufino en Santa Fe con General Villegas en Buenos Aires deberá ser intervenido para su repavimentación y reconstrucción de banquinas. “Esta obra permitirá mejorar las condiciones actuales de tránsito, mejorar la capacidad y la seguridad vial”, señalaron desde Vialidad Nacional.
