Las transferencias automáticas nacionales a la provincia disminuyeron un 3% real interanual en abril, acumulando una baja del 6,5% en el primer cuatrimestre, según un informe del Iaraf.
Las dificultades que atraviesan sectores puntuales de la economía volvieron a impactar en las cuentas provinciales, y Santa Fe no fue la excepción. De acuerdo con un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), las transferencias automáticas nacionales registraron en abril una nueva baja real interanual, impulsada principalmente por la menor recaudación del IVA y del impuesto a las Ganancias, dos tributos vinculados al nivel de consumo y actividad económica.
Las transferencias por coparticipación, leyes especiales y compensaciones mostraron una caída real del 3,2% interanual durante abril. Si se considera únicamente la coparticipación neta (sin leyes complementarias ni compensaciones), el descenso fue mayor y alcanzó el 3,7% real. En el caso de Santa Fe, los envíos automáticos nacionales tuvieron una baja del 3% interanual en abril. Sin embargo, el dato más relevante aparece al analizar el acumulado del primer cuatrimestre: entre enero y abril, la provincia sufrió una caída real del 6,5% en las transferencias nacionales.
El retroceso está directamente relacionado con el enfriamiento de la economía. La menor actividad en sectores como la industria, el comercio y la construcción impacta sobre el consumo, el empleo y, en consecuencia, sobre la recaudación tributaria que alimenta la masa coparticipable. Los números del Iaraf muestran esa relación con claridad: durante abril, la recaudación del impuesto a las Ganancias registró una caída real interanual del 2,4%, mientras que el IVA también mostró números negativos, con una baja del 3,3%. En conjunto, la recaudación de IVA y Ganancias (que representan cerca del 94% de la masa coparticipable neta) acumuló un descenso real del 2,9%, encadenando así el cuarto mes consecutivo de retroceso.
Aunque el informe marca que durante abril se desaceleró el ritmo de caída respecto de los primeros meses del año, el escenario sigue siendo complejo. En enero y febrero, la recaudación real de IVA había sufrido desplomes del 12% y 13%, respectivamente, muy influenciados por el comportamiento del IVA Aduanero. A ese panorama se sumó una fuerte caída en la recaudación de impuestos internos, que se desplomó un 20% real interanual y profundizó la pérdida de recursos coparticipables.
El deterioro de los recursos automáticos no afectó solamente a Santa Fe. El informe señala que todas las jurisdicciones del país registraron caídas reales en las transferencias nacionales durante abril. La mayor baja se observó en Salta, con un retroceso del 11%, mientras que Tucumán fue la provincia menos afectada, con una caída del 0,6%. En términos acumulados, las transferencias automáticas totales a provincias alcanzaron entre enero y abril los $22,9 billones, frente a los $17,5 billones del mismo período del año pasado. Sin embargo, pese al incremento nominal del 25,1%, al descontar la inflación el resultado arroja una caída real del 5,7%.
El informe del Iaraf también advierte sobre una tendencia que empieza a consolidarse: abril fue el cuarto mes consecutivo con variación negativa en el acumulado de los últimos 12 meses, que actualmente exhibe una baja real del 4,1%. De esta manera, la recuperación parcial que habían mostrado las transferencias durante parte de 2025 comenzó a perder fuerza y volvió a encender señales de alarma en las provincias, especialmente en aquellas como Santa Fe, donde la actividad productiva y el consumo interno tienen un peso central en la generación de recursos.
