El vicepresidente de la Cámara de Productores Textiles, Lucas Ormaza, advirtió que el consumo sigue reduciéndose a pesar de la estabilidad de precios, y que muchas pymes trabajan en equilibrio o con pérdidas.
Después de un tiempo sin sobresaltos por el tipo de cambio, la producción y venta de ropa en Santa Fe atraviesa un escenario complicado. Así lo señaló este lunes el vicepresidente de la Cámara de Productores Textiles, Lucas Ormaza, quien indicó que los precios se mantienen constantes desde hace un año, pero que la mayoría de las empresas están trabajando con rentabilidad negativa.
“En general, los insumos están atados al dólar”, comentó Ormaza en declaraciones a LT8. Si bien el valor de la divisa no aumentó de manera considerable, advirtió que la tendencia es que se está reduciendo el consumo en Argentina, lo que considera un marco “muy peligroso para la industria”.
Según el dirigente, las ventas actuales apenas alcanzan para quedar en equilibrio o no ganar con el precio de venta. “Es un modo de subsistencia en el que están hoy las pyme”, subrayó.
Ormaza explicó que la merma en el consumo llevó a las empresas y marcas a trabajar con ofertas para atraer clientela, aunque aclaró que esto no implica una baja en la rentabilidad o los costos, sino una intervención en el mercado a través de promociones.
El representante de la cámara de productores santafesinos apuntó que el avance de plataformas como Shein y Temu es una de las variables principales en la actual ecuación de riesgo. “Hoy vemos que en Argentina están operando plataformas que trabajan de manera desigual”, comentó, y advirtió que estos competidores extranjeros no pagan impuestos en ninguno de los tres niveles del Estado, lo que genera una desventaja de entre 30 y 40% para las pymes locales.
Además, Ormaza señaló que la caída del poder adquisitivo es otro factor clave: “El poder adquisitivo no es el mismo que hace unos años, entonces hoy la gente está más cuidada”. En el rubro textil, la retracción se está sintiendo “muchísimo”.
Para describir el modo de subsistencia, mencionó que algunas firmas toman créditos, otras se endeudan y “se están descapitalizando y lamentablemente se están reduciendo”. De acuerdo con los referentes del sector, la capacidad ociosa textil en Santa Fe oscila entre el 70 y el 75%, cifra similar al registro nacional.
Finalmente, el empresario rosarino hizo un llamado de atención sobre la política económica: “Acá hay una clara visión del gobierno que quiere transformar a una Argentina productora en una Argentina distribuidora”. Señaló que varias firmas están dejando de fabricar para comercializar prendas importadas, lo que afecta al empleo: “No es lo mismo producir con 200 empleados de manera directa que distribuir con 30 o 40 personas. Es un cambio cuantitativo que lleva a más desempleo y eso genera menos consumo”.
