La joven de 22 años pasó de trabajar en la construcción a convertirse en una figura viral del fútbol paraguayo y referente en redes sociales.
Marisol Olmedo, de 22 años, es una de las figuras más populares del fútbol paraguayo. Con más de un millón y medio de seguidores en Instagram, su historia de vida refleja una notable transformación: de trabajar como albañil y vendedora ambulante a convertirse en la madrina del club Guaraní.
“Desde muy chica tuve que trabajar, hasta lo hice de albañil. Trabajé pintando en las obras e incluso haciendo tareas de plomería”, relató Olmedo en diálogo con Ovación. Proveniente de una familia numerosa con nueve hermanos, comenzó a trabajar siendo adolescente para ayudar económicamente. “Vendía verduras, pero no se gana mucho. En la construcción se paga bien y por eso empecé”, explicó.
Su ingreso al mundo del fútbol fue casual. “No me gustaba el fútbol. Mi marido es hincha de Guaraní. Un día me invitó a la cancha, fui con una camiseta cortita y al otro día apareció publicada una foto mía. Así comenzó todo”, recordó. Luego le ofrecieron ser la madrina del club, un rol que asumió con responsabilidad.
Su vestimenta llamativa y su figura han generado atención en los estadios, pero asegura que “la barra me aceptó. Al principio había burlas, pero ahora soy una más y me cuidan”. Sobre los celos de su esposo, afirmó: “Confía en mí como yo en él. Cuando no hay dudas, no hay motivo para celos”.
Actualmente, Olmedo vive de sus negocios y como influencer. “Perdí una casa, pero ahora tengo una mucho más grande, con pileta”, contó. Su ídolo futbolístico es Pelé: “Me atrapó su historia, de cómo surgió desde abajo”. Planea asistir al Mundial para alentar a la selección paraguaya. “Estoy muy emocionada con todo esto”, concluyó.
