Una investigación judicial en Milán desarticuló una organización que ofrecía servicios de acompañantes y blanqueo de capitales, con presuntos clientes entre deportistas de élite.
La policía italiana desmanteló una red acusada de explotar la prostitución y gestionar eventos de ocio nocturno, presuntamente utilizados por alrededor de 50 futbolistas de la Serie A y un piloto de Fórmula 1. La operación, investigada por el Tribunal de Milán a pedido de la Fiscalía, derivó en el arresto domiciliario de cuatro personas.
Los imputados enfrentan cargos por organización de servicios de acompañantes (escorts) y blanqueo de capitales obtenidos de esta actividad. La organización, según las autoridades, se dirigía a personas con alto poder adquisitivo, incluyendo deportistas profesionales, y mantuvo sus operaciones incluso durante la pandemia de COVID-19.
Aunque los nombres de los presuntos clientes no se han hecho públicos, informaciones de la investigación señalan un vínculo con futbolistas y empresarios relacionados con los clubes Inter y AC Milan. Los nombres permanecen bajo reserva en la orden judicial de la jueza Chiara Valori.
Los arrestados son Emanuele Buttini (37 años), su socia Deborah Ronchi y dos asociados más. Utilizaban la empresa de organización de eventos ‘Ma. De Milano’, con sede en Cinisello Balsamo, en el área metropolitana de Milán.
Según explicó la Guardia di Finanza, los clientes que utilizaron los servicios no corren riesgo de prisión, ya que el delito de prostitución no está tipificado en los casos en que no media violencia y las personas ejercen de forma complaciente.
La red habría comenzado a operar en 2019, promocionando paquetes «todo incluido» de varios miles de euros a través de la cuenta de Instagram «Made_luxury_concierge», seguida por numerosos jugadores. Los servicios incluían cenas en locales exclusivos, alojamiento en hoteles de lujo y la compañía de mujeres, además de viajes a destinos como la isla griega de Mykonos.
Durante una inspección en abril de 2021, se identificó a 17 personas en la sede de la empresa, donde también funcionaba una discoteca ilegal que organizaba eventos durante el confinamiento. La policía incautó más de 1,2 millones de euros, considerados beneficios ilícitos.
La investigación detalla que la agencia gestionaba todos los aspectos operativos y financieros, incluyendo el transporte de las mujeres y los pagos, de los cuales los líderes se quedaban con al menos el 50%. El informe policial también incluye la denuncia de una mujer colombiana que en 2022, obligada a prostituirse, quedó embarazada de un cliente.
