El exarquero de Newell’s, ahora director deportivo de la selección paraguaya, analiza los desafíos de su nueva vida en la gestión del fútbol desde su oficina en Luque.
Justo Villar, exarquero de Newell’s Old Boys y una gloria del fútbol paraguayo, recibió a un medio santafesino en las oficinas de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) en Luque. En su actual rol como director deportivo de la selección de Paraguay, el exjugador comparó ambas etapas de su carrera.
«Lo que hago ahora es más difícil que cuando estaba en el arco», afirmó Villar, quien se retiró en 2018 y asumió el cargo ese mismo año. Desde entonces, su función es ser el nexo entre jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, ocupándose de la logística, preparación de amistosos, torneos internacionales y gestión de futbolistas.
El exguardameta explicó las diferencias: «En el arco tenía cierta libertad. Aquí, en la gestión, hay cosas que a veces no dependen pura y exclusivamente de uno. Hay decisiones que uno toma que van en contrapartida de otras, que quizás tienen otros tintes más políticos».
Villar destacó que su experiencia como capitán en la selección y en clubes lo preparó para la negociación. Sin embargo, aclaró que también requirió capacitación formal: «Me tuve que preparar, haciendo cursos en España, en la Conmebol y con la FIFA».
El dirigente reconoció que su perspectiva cambió: «Se ha modificado un poco. Hay tantas situaciones que no solamente se enfocan dentro de la cancha, sino en lo previo: la preparación de un partido, un plantel, una pretemporada. Hay tantas cosas que entran en el balance».
Sobre su paso por Newell’s, Villar expresó: «La gente siempre me hace notar su cariño. Lo que me dio el club fue maravilloso». Actualmente, se enorgullece de la clasificación de Paraguay al Mundial bajo la dirección técnica de Gustavo Alfaro.
