En unas elecciones con participación récord, la coalición opositora Tisza, liderada por Péter Magyar, obtuvo una amplia mayoría en el parlamento húngaro, poniendo fin a la era de Viktor Orbán.
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, reconoció este domingo la derrota de su partido, Fidesz, tras 16 años en el poder. En una jornada electoral marcada por una movilización histórica, la oposición agrupada en el partido Tisza, liderada por Péter Magyar, logró una mayoría suficiente para redefinir el rumbo político del país.
«Para nosotros el resultado es doloroso», afirmó Orbán al dirigirse a sus seguidores, confirmando que ya felicitó al ganador y que su formación pasará a la oposición. Por su parte, Magyar aseguró en sus redes sociales haber recibido la llamada del primer ministro saliente.
Según los resultados parciales de la oficina electoral nacional, con el 45,7% de los votos escrutados, el partido Tisza obtendría 135 escaños en el parlamento de 199 asientos. Esto le otorgaría una mayoría de dos tercios, lo que permitiría impulsar reformas institucionales profundas. Fidesz, en cambio, se quedaría con 57 escaños.
La participación ciudadana fue el dato más destacado de la jornada, alcanzando un 77,8% del padrón. Esta cifra supera ampliamente el récord anterior del 70,53% registrado en 2002, consolidando a estos comicios como excepcionales tanto por la concurrencia a las urnas como por la polarización política.
Péter Magyar, un exmiembro de Fidesz que rompió con el gobierno en 2024, capitalizó el descontento con un discurso conservador pero proeuropeo, centrado en la lucha contra la corrupción y la mejora de los servicios públicos. La campaña previa ya anticipaba un escenario competitivo, con Orbán enfrentando su mayor desafío político desde su regreso al poder en 2010, en un contexto de deterioro económico y sondeos adversos.
