La ciudad chubutense combina su oferta de ecoturismo y avistaje de fauna con una rica historia cultural y un desarrollo poblacional sostenido.
Puerto Madryn, ubicada en la provincia de Chubut, se despliega alrededor del Golfo Nuevo. Es conocida por ser la puerta de entrada a Península Valdés y por ofrecer experiencias naturales como el avistaje de ballenas, orcas y delfines, el snorkel con lobos marinos y el astroturismo.
Sin embargo, más allá de su atractivo natural, Puerto Madryn es una ciudad con una identidad marcada por su historia. Su fundación se remonta al desembarco de colonos galeses en 1865, un hecho conmemorado en monumentos como el de la hazaña galesa. El crecimiento urbano se aceleró con la llegada del ferrocarril y, posteriormente, con la instalación de la planta de aluminio Aluar.
Según explicó la guía turística Adriana Chao, la ciudad puede dividirse en dos zonas a partir de las avenidas Gales y Roca. Al sur se desarrolló una zona residencial, mientras que al norte se encuentra el camino a Península Valdés y áreas con viviendas más antiguas. El antiguo muelle, hoy de uso turístico, y el Museo del Hombre y el Mar (Chalet Pujol) son puntos de interés histórico.
La ciudad ha experimentado un crecimiento exponencial de su población en los últimos años, atrayendo a nuevos residentes. Este desarrollo ha impulsado la urbanización, incluso en zonas donde antes el valor del terreno era bajo. Puerto Madryn también es reconocida como la Capital Nacional del Buceo, una actividad con tradición en la región.
