Un lujoso avión privado, detenido por controles en el aeropuerto local, fue liberado tras una investigación. El episodio coincidió con la finalización de funciones de un jerarca aduanero de la provincia.
Un jet privado Gulfstream G600, que permaneció retenido desde el domingo 29 de marzo en el aeropuerto de Sauce Viejo, Santa Fe, fue autorizado a despegar el martes 31. La aeronave, con matrícula estadounidense N318AG, había despertado sospechas por su historial de vuelos previos al aterrizaje en la provincia.
Según registros de seguimiento, el avión ingresó a Argentina por Córdoba y realizó varios vuelos internos transportando pasajeros extranjeros que no figuraban en su ingreso original. Esto motivó una investigación conjunta de Aduana, Senasa y Migraciones, que evaluó si operaba como taxi aéreo no declarado. El piloto, de nacionalidad chilena, declaró que realizaba vuelos privados por el país con conexiones internacionales, versión que finalmente fue aceptada.
El jet, valorado en decenas de millones de dólares y fabricado en 2021, despegó de Sauce Viejo con destino a Chile, pese a haber declarado inicialmente rumbo a Estados Unidos.
Este jueves 9 de abril, el Boletín Oficial publicó la finalización de funciones de Ludovico Hernán López Meyer como Administrador Interino de la Aduana de Santa Fe. La resolución de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) cita una «reorganización interna» y la «discrecionalidad de la función» como motivos. Aunque oficialmente no se vincula con el caso, en el ámbito aeronáutico se asocia temporalmente al episodio del jet retenido.
La aeronave involucrada tiene antecedentes de servicio a figuras de alto poder económico. En octubre del año pasado, este mismo avión estuvo entre los jets privados que llegaron a Ezeiza para el foro de JP Morgan en Buenos Aires.
