Una causa judicial indaga la adquisición de propiedades y el uso de vuelos privados por parte del funcionario nacional, a raíz de inconsistencias en sus declaraciones juradas.
El jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, es investigado por el fiscal federal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo por una serie de operaciones inmobiliarias y viajes que presentan inconsistencias con sus declaraciones juradas.
Según información de medios nacionales, el eje de la investigación es la compra de un departamento en el barrio porteño de Caballito. El inmueble, de casi 200 metros cuadrados, fue adquirido por un monto declarado de 230.000 dólares. El 87% de la operación fue financiado por dos mujeres, Beatriz Alicia Viegas y Claudia Bibiana Sbabo, quienes lo habían comprado seis meses antes. El fiscal investiga si actuaron como testaferros o si la maniobra buscaba evadir gravámenes.
También se analiza la compra de una casa en el barrio privado Indio Cua, a nombre de la esposa de Adorni, Bettina Angeletti. Las expensas de esta propiedad contrastan con los ingresos declarados por el funcionario. La escribana que intervino en ambas operaciones, Adriana Nechevenko, fue citada a declarar y registra visitas a la Casa Rosada entre 2024 y 2025.
Por otro lado, registros migratorios contradicen las declaraciones públicas de Adorni sobre sus viajes, mostrando itinerarios a Perú y Ecuador, con sospechas de un destino final en Aruba, además del viaje a Uruguay que él mencionó.
Además, se investigan dos vuelos privados a Punta del Este facturados al periodista Marcelo Grandio y a su empresa. Adorni aseguró haber pagado su parte, pero no hay registros de transferencias que lo corroboren. Una empleada de la empresa de aviación denunció hostigamiento para anular facturas y confirmó que los pagos se hicieron en efectivo. El juez dictó una prohibición de contacto para Grandio.
