Marzo comenzó con una suba del 30 por ciento en la tarifa de taxis y remises en Rosario. Como referente de una de las principales organizaciones de dueños de licencias, José Iantosca, planteó que este miércoles que el ajuste pasó inadvertido dentro de la discusión actual sobre el servicio: «No hubo quejas, la actualización es una medialuna».
El tesorero de la Cámara de Titulares de Taxistas de Rosario (Catiltar) confirmó que la actualización de los relojes de los coches estaba llegando a su fin sin complicaciones ni críticas de los pasajeros. Durante un reportaje en LT8 descartó la posibilidad de que el incremento reduzca la demanda de los viajes y además rechazó el nuevo proyecto para legalizar Uber y otras plataformas no reguladas. «Siempre tienen la misma propuesta, fracasó en todos lados donde se hizo», comentó.
El aumento de tarifa fue el primero desde que se unificó el valor de la ficha y la bajada de bandera a nivel local en julio pasado. El representante de un sector de los propietarios de los coches se mostró convencido de que el ajuste es adecuado. «No es tanto, no es tan grave. En los viajes promedio de 3.000 o 3.500 pesos, es lo que vale una medialuna en cualquier estación de servicio«, indicó a modo de comparación.
La «mentira» detrás del proyecto para legalizar Uber
El día que se aprobó la actualización, el concejal Juan Pedro Aleart anunció un proyecto para habilitar todas las plataformas de viajes. Iantosca se mostró escéptico frente a la iniciativa para permitir formalmente el uso de todas las aplicaciones.
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El referente de Catiltar advirtió que hay malos antecedentes sobre la legalización en otros puntos del país. «En Santa Fe, Córdoba y Misiones no se habilitaron los autos, nunca se inscribió Uber y no lo pudieron controlar. En Córdoba están desesperados, hicieron una gran ordenanza con un montón de requisitos», explicó.
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El vocero de la asociación de dueños de chapas cree que la iniciativa de La Libertad Avanza (LLA) es «una propuesta más» y no avanzará en el Palacio Vasallo. Luego acotó: «Cuando son nuevos, todos los concejales se tienen que hace ver. Siempre tienen la misma propuesta».
Por otro lado, el representante de los titulares de licencias criticó algunas cuestiones puntuales del proyecto que envió Aleart junto a sus compañeros de bloque. «Dicen que los taxis no tienen tecnología y eso es una gran mentira. Desde 2016 tienen toda la tecnología». También desmintió que los autos de Uber cuenten con monitoreo por GPS, un elemento que sólo tienen los coches del servicio público. En este sentido, aclaró que los vehículos particulares se siguen por datos del teléfono celular.
«Cuando se habla de desregulación de tarifas, los que ponen el trabajo y el capital somos nosotros», manifestó Iantosca respecto del efecto que puede tener la habilitación formal de Uber y Didi, entre otras. A continuación, remarcó: «El auto de aplicación se termina fundiendo, todos lo sabemos y todos lo vemos. Que no les mientan, que no vengan con espejitos de colores ni cosas que no funcionan, andan mal y le hacen un daño grande al transporte de la ciudad».
El tesorero de Catiltar argumentó que los choferes recurren a las aplicaciones ilegales porque «la necesidad de plata te va llevando a eso», pero consideró: «Cuando el taxi puede trabajar de taxi, trabaja de taxi». Dentro de este análisis apuntó que el uso de las plataformas predomina a la noche «porque es la única forma de recaudar algo en Rosario». Finalmente negó que la mayoría de los conductores registrados tomen viajes fuera del circuito legal y sostuvo que la tarifa sería aún más barata en ese caso por la cantidad de vehículos disponibles para atender la demanda.
