Gobernadores negocian la coparticipación en la reforma laboral

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El ministro del Interior -el mismo que llamó a marcar al pelado para votar al colorado– encara una gira provincial de reuniones con gobernadores afines al gobierno, en busca de votos para el proyecto esclavista de la reforma laboral.

Al parecer no hay objeciones a la vista en lo que hace a la destrucción de derechos laborales. Pero el capítulo tributario, trata la reducción del impuesto a las Ganancias para empresas, lo que afectaría la recaudación de las provincias.

Por el momento, Diego Santilli recibió el apoyo de: Gustavo Sáenz (Salta), Leandro Zdero (Chaco), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Marcelo Orrego (San Juan), que fueron aliados electorales. Pero también de Ignacio Torres (Chubut) que se había jugado por el fallido experimento de Provincias Unidas. En la semana sigen Rolando Figueroa (Neuquén) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos).

Ni el ministro ni el Gobierno han pactado aún con los demás líderes de Provincias Unidas, aunque sus legisladores y legisladoras ya han acompañado las principales iniciativas parlamentarias de Milei. Se muestran preocupados por la baja en los fondos de coparticipación, tanto Martín Llaryora (Córdoba), como Maximiliano Pullaro (Santa Fe) a quien, además, no le cierra el Fondo de Asistencia Laboral (FAL).

Por su parte, el peronista Osvaldo Jaldo (Tucumán), con sus senadores, ya había dado su apoyo público al plan de reformas de Milei. Pero su ministro de Economía provincial, expresó la misma preocupación ante la pérdida de fondos.

Ninguno de estos mandatarios, ni los diputados y senadores que les responden, planteó preocupación alguna por el aumento de la jornada laboral, el manoseo de las vacaciones o las indemnizaciones. Todo lo que están negociando para levantar la mano en el recinto, es la plata que se distribuye a las arcas de las provincias.

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