En febrero la mayoría de las inversiones financieras terminaron en rojo. El mes arrancó mal y el escándalo del Gobierno con la criptomoneda $LIBRA y las pocas definiciones sobre el futuro acuerdo con el Fondo Monetario dejaron al mercado sin señales positivas que justifiquen nuevas subas, en un contexto global pesimista.
En el mes, el S&P Merval, principal índice de la Bolsa porteña, cayó más de 15% en pesos y 17% en dólares. La mayoría de las acciones tuvieron bajas de dos dígitos tanto en el mercado local como en Wall Street. Y algunas de ellas incluso perdieron más de 20% en febrero.
Las peores, en Buenos Aires, fueron Comercial del Plata, Supervielle y Transener, mientras que Globant perdió en torno al 30% en Nueva York. La única que cerró en verde, con un alza del 10%, fue Mercado Libre en Wall Street.
Los bonos sufrieron un poco menos, pero la caída hizo que el riesgo país toque los 770 puntos básicos, un nivel similar a noviembre del año pasado. Los títulos en dólares cayeron hasta 7% en Buenos Aires.
La caída de los bonos es más acentuada en los de mayor duration «que son los más afectados ante el incremento del riesgo país que se encuentra próximo a subir 144 puntos básicos en el mes», explican en PPI.
«Sin catalizadores claros de corto plazo, no vemos motivos para que la deuda soberana argentina exhiba los avances que veíamos previo al pago de cupones en enero. De hecho, un proceso de lateralización o incluso una leve corrección tiene sentido en este escenario», agregaron.
¿Qué subió? El dólar. En su variante MEP o Bolsa, el dólar avanzó 5% en febrero, hasta $ 1.223 y el contado con liqui lo hizo un 4,2%, a $ 1.234.
También la tasa en pesos se mantiene. Las últimas licitaciones de deuda del Gobierno hacen prever que no habrá bajas en lo inmediato.
«Creemos que el Ministerio de Economía, en este contexto donde lo externo y el ruido en el acuerdo con el FMI no colaboran, no empuja las tasas hacia abajo en el corto plazo. Lo dicho también implica, que, si el contexto externo mejora y las dudas del acuerdo con el FMI comienzan a despejarse en forma positiva, las tasas en pesos y el diferencial de tasas en dólares van a ceder. Situación que se puede profundizar aún más si se da en concordancia con el inicio de la cosecha gruesa», opinan en la consultora Outlier.